Planazo Fashionhorrors: exposición 'NO DOY CRÉDITO' de Fabio McNamara en La Fresh Gallery




“NO DOY CRÉDITO”. FABIO DE MIGUEL.

La expresión que da título a la nueva muestra pictórica de Fabio McNamara es sinónimo de experimentar el estado de perplejidad cuando el espectador se encuentra por primera vez ante las obras de este artista autodidacta. Artista que con el paso del tiempo y a base de pintar y perfeccionarse logra llegar al estatus de pintor clásico en toda la expresión de la palabra.
 
En todos estos años de intensa y prolífera producción, Fabio McNamara regresa a LA FRESH GALLERY con su personal estilo en constante proceso de evolución a la vez que sigue manteniendo el sello característico de la casa: color, brillo y un universo tan único como apto para todos los públicos. Al fin y al cabo estamos hablando de pop. 
 
Y así podemos asistir a su lado más naïf, centrado en los retratos de Micky y Minnie (que él llama Deisy) Mouse, en los que dando una vuelta de tuerca (y vomitando sobre el lienzo su ecléctica, basta y nada prejuiciosa base cultural) mezcla de manera magistral dos estilos tan opuestos y antagónicos como son el de la factoría Disney y el impresionismo de Monet con nenúfares a tutti plain. Solo algo así puede salir de la mente creativa de un personaje como es Fabio. Una personalidad arrolladora que se refleja en su obra. Porque en el caso de Fabio vida y obra van de la mano. Y así se demuestra en los más de dieciséis cuadros expuestos que directamente te obligan a exclamar: “No doy crédito”. 
 
La serie de retratos de caras (que no de Bélmez) que bien podría haber firmado Basquiat en sus mejores momentos de inspiración no son más que una fotografía “de espíritus que están medio locas por las calles”, como afirma su autor que ha decidido “atraparlos y fotografiarlos para convertirles en ángeles buenos y ángeles malos.” Eso sí aderezados del glitter tan bien traído por el pintor.
 
Como también ya son parte de su universo las Lady Warhol (pintura de corte a la altura de cualquier museo de postín) y su prototipo de mujer tiparraca que enlaza con un nuevo estilo practicado por el autor El miserabilismo; estilo que, sin saberlo ni comerlo ni beberlo comparte con el pintor Bernard Buffet, en cuanto a temática y trazos pero con un salvedad que apunta el propio autor: Él hacía miserabilismo Chair y yo practico el miserabilismo cheap .
 
También se dan la mano el “expresionismo surrealista” de la obra “Nancys Rubias" y "Disco Queen” con toda la parafernalia cristalina del Swarosky (técnica perfecta y laboriosa) que en definitiva no son más que una nuestra del buen hacer de uno de los pintores más originales que ha dado la historia de este país. Y que con el paso del tiempo gana en consistencia, coherencia y perfección pictórica. 
 
MARIO VAQUERIZO